Proyecto: “Adopte un taita”

Ancianato “San Martin”-Moniquirá-Boyacá-Colombia-Suramérica

Experimentar el verdadero sentido de la vida a través del servicio comunitario es la obra que más ennoblece el corazón del ser humano.

Cuando sabemos que un anciano abandonado por su familia lleva a su boca un pan, que puede ser dado por cada uno de nosotr@s, es como si alimentáramos nuestra propia alma y saboreáramos el néctar de la verdadera caridad.

Misión

Amparar y proteger a nuestros ancianos, adoptando uno de ellos, como forma de retribuirle a la vida, todo lo que a diario recibimos por nuestro propio esfuerzo y lucha, y como forma de poder dejar una huella en el camino para sembrar la semilla en las generaciones que nos siguen, y así no haya en el mundo ni un solo anciano desprotegido.

Visión

Unir esfuerzos, voluntades y corazones en el mundo para mantener la vida, hasta el último instante, de aquellos ancianos que están solos, lejos de sus familias, recluidos en un ancianato.

Por medio de la adopción que en cada hogar exista siempre la mano tendida y el bastón que todo anciano necesita para continuar viviendo.

Objetivos

• Despertar los sentidos humanos de la solidaridad y la hermandad, adoptando un anciano.
• Dar oportunidad a los jóvenes de que experimenten el valor de dar algo de lo que se tiene, para beneficio de otro que lo necesita.
• Permitir que en cada hogar, en cada familia, se sienta la satisfacción espiritual de poder ayudar, con un bien material, a un anciano que tiene muchas necesidades.
• Tener una forma de agradecerla a la vida, por el camino recorrido de nuestros ancianos (abuelos-nonos-taitas).
• Reforzar el verdadero sentido de la vida, mediante acciones de protección social sin ánimo de lucro.
• Contribuir con el deber moral de amparar y defender los derechos humanos de personas desprotegidas.
• Defender la dignidad de cada ser humano.
• Rescatar el legado cultural que guardan nuestros ancianos, con sus experiencias, saberes y valores, para retomarlos como un gran tesoro de la escuela de la vida.
• Reconocer que las ayudas sociales no sólo deben ser dadas por los organismos del estado, sino que también puede ser lideradas por los miembros de una sociedad sensible que quiere ver el mundo de mayor paz y felicidad.

“Aportemos nuestro grano de arena, para mantener las hermosas playas en nuestro corazón”

Publicado el 15 August, 2008
por taitas en taitas de Moniquirá. Etiquetas: , , , , .